MANERAS DE AMOR Y MUERTE
Conocía su manera de mirar.
Su manera de caminar y entristecer.
Pero sólo llegó a su última máscara
cuando conoció
su manera de matar.
¿Mata la luna,
en esas noches de insomnio
en que los sueños merodean
como navíos extraviados
en una larga derrota sin costas,
únicamente islas incendiadas?
¿Mata tu mirada,
cuando, sabiendo que nunca
una palabra tuya y cisne
me tiznará de clavecines la noche,
sé que tus ojos esconden venenos
que tus labios no se atreven a beber?
¿Mata el torero,
o muere la memoria de la noche
ante un mediodía de luces verde y oro,
espada sabiendo que se aproxima
su ocaso, también?
Matan tus ojos,
como mata la noche,
como mata un estoque.
Pero sólo el tiempo es una forma de morir.


