SIÉNTATE, SILENCIO
Siéntate, siéntate.
Que el temporal y las traiciones
giren a tu alrededor en busca
de las estatuas inocentes,
las lluvias que osaron el amanecer,
los vasos de vermú sin pasado.
Arrastrarte para sellar tus cejas
con plomo de cetros, para que cantes
himnos grabados sin contrapunto.
Silencio, silencio.
Que como mares te acojan
los dulces sorbos donde yazgas,
las inconmovibles rocas que pronuncies,
elegidas por ti.
Como bosques, como violines de sombra,
elegidos por ti.


