SAN FRANCISCO BRIDGE IN MY EYES
Tienes razón. La amnesia ha devorado
mis cejas, como los ríos a los valles.
Y qué error, olvidar los puentes americanos,
esas telarañas sujetas, temblorosas,
por el nombre de dos nubes
como columnas de cristal nocturno.
Como dos aromas, como dos rasgueos,
como dos miradas sobre la atmósfera
venciendo la corrosión de la soledad salada.
No escondas tus manos,
no calles, no rompas esos lápices»
que estas dos palabras
son dos pilares de lluvia,
sustentando el puente trémulo
que atraviesa los días,
las semanas, los años, las edades,
y los temperamentos.
Porque estoy abrumado
sabiendo las medidas de este cielo,
sabiendo que es mis manos,
(para ti o enterradas)
oscureciendo inexorable como un reloj,
así como siento este febrero arrebatándome
una adolescencia, que ya
no podré entregarte.


